El proyecto OET Durius está llevando a cabo un análisis de la biodiversidad y la conectividad ecológica en torno al río Duero, con el objetivo de garantizar la existencia de corredores ecológicos transfronterizos eficientes que conecten la fauna y los hábitats, protegiendo así la vida silvestre.
Para lograrlo, la bióloga e investigadora Helena Raposeira, en colaboración con la asociación portuguesa Palombar – Conservação da Natureza e do Património Rural y otras entidades socias, está desarrollando un estudio basado en modelización espacial. Este permitirá identificar, a partir de una selección de especies representativas del territorio, sus zonas vitales o áreas núcleo, los posibles corredores de conexión y los puntos que suponen un obstáculo para sus desplazamientos. El objetivo es proponer mejoras a través de infraestructuras verdes, en colaboración con los actores locales.

Bióloga e investigadora Helena Raposeira. Fotografia Palombar.
¿Cómo se realiza este análisis?
El primer paso consiste en definir las especies a monitorizar y evaluar los lugares donde existen problemas de conectividad. Las especies seleccionadas deben representar la diversidad de fauna nativa y los procesos ecológicos esenciales para su supervivencia en la región. Se priorizan aquellas que:
- Son sensibles a la fragmentación del hábitat.
- Requieren hábitats específicos y continuos.
- Tienen una capacidad de dispersión limitada.
- Son vulnerables a barreras como carreteras, presas o vallados.
- Necesitan conectividad para mantener poblaciones genéticamente viables.
- Desempeñan un papel ecológico clave.
La nutria y el aguilucho cenizo, especies clave
Entre las especies seleccionadas destacan la nutria (Lutra lutra) y el aguilucho cenizo (Circus pygargus), representativas de los mamíferos acuáticos y semiacuáticos, y de las aves esteparias y pseudoesteparias, respectivamente. Los datos sobre su presencia serán fundamentales para definir estrategias que aseguren corredores ecológicos eficaces en la región del Duero, tanto en Portugal como en España.
Otro aspecto clave del estudio es la identificación de barreras que dificultan la conectividad, como presas, parques eólicos o infraestructuras viarias. Por ello, es esencial conocer la distribución de las especies, los corredores existentes y los potenciales nuevos corredores.

Fotografia Ismael Cunha / Fotografia Filippo Guidantoni
Infraestructuras verdes: soluciones naturales para la conectividad
El proyecto propone la implementación de infraestructuras verdes para mitigar los efectos de las barreras detectadas. Estas infraestructuras, como muros de piedra seca, redes de charcas, refugios o galerías riparias, no solo favorecen la biodiversidad, sino que también aportan beneficios a las comunidades locales, como la mejora de la calidad del agua o la prevención de la erosión.

Muro de pedra seca. Fotografia Palombar.
Los muros de piedra seca, por ejemplo, son elementos tradicionales del paisaje agrícola que ayudan a conservar el agua, facilitan su infiltración en el suelo y ofrecen refugio a numerosas especies, convirtiéndose en auténticos aliados de la biodiversidad.