Los proyectos presentados en el Congreso Jornada sobre la Dehesa Hispano Lusa conectan una estrategia, un observatorio ecológico y una red de seguimiento para orientar la conservación, la restauración y la gestión de un territorio compartido.

El equipo de la Universidad de Salamanca en el marco de los proyectos OET_DURIUS y OETERRA presentó en el Congreso Jornada sobre la Dehesa Hispano-Lusa: Conservación, Conectividad y Desarrollo Sostenible la relación entre ambos proyectos y el trabajo que comparten en el espacio transfronterizo del Duero-Douro. La comunicación explicó cómo una estrategia territorial, un observatorio ecológico y una red de seguimiento pueden acercar el conocimiento ambiental y cultural a las decisiones que se toman sobre el territorio.

Hablar de infraestructura verde es hablar de los lugares que sostienen la vida cotidiana del paisaje: una ribera, un bosque, un pastizal, un mosaico agrario o una linde pueden tener un papel importante cuando se conectan entre sí. Esa red ayuda a que las especies se desplacen, a que los ecosistemas mantengan sus funciones y a que el territorio continúe proporcionando beneficios a las personas. Por eso, protegerla no significa solo conservar espacios aislados, sino también cuidar las relaciones que los unen.

OET_DURIUS es el punto de partida de este camino. El proyecto impulsa el diseño de una estrategia de infraestructura verde y de un Observatorio Ecológico Transfronterizo del Corredor Duero-Douro. Para ello, reúne información sobre áreas de interés ecológico, conectividad terrestre y fluvial, usos del suelo, espacios protegidos, infraestructuras, paisaje cultural y otras presiones que influyen en el funcionamiento de la red verde.

Este diagnóstico permite ver el territorio como un conjunto y no como una suma de mapas. A partir de él, la estrategia incorpora una fase de priorización y un plan de acción para reconocer dónde resulta más necesario conservar, restaurar o reforzar la conectividad. La intención es que las futuras actuaciones puedan orientarse hacia los lugares en los que una mejora tenga mayor sentido, teniendo en cuenta criterios ambientales, territoriales, sociales y técnicos.

El Observatorio acompaña este proceso para que el conocimiento no quede guardado en un documento. Reúne indicadores, cartografía y otras fuentes de información en una base común para España y Portugal. Así, facilita la consulta, permite actualizar el diagnóstico y ayuda a seguir los cambios que se producen en el territorio. Es una herramienta pensada para aprender de forma continuada y para que la estrategia pueda adaptarse con el tiempo a nuevas necesidades.

OETERRA toma ese trabajo como punto de partida y lo acerca aún más al territorio. Además de profundizar en la caracterización de la infraestructura verde y de los paisajes culturales, desarrolla una red de seguimiento en municipios seleccionados por representar distintos tipos de paisaje. En ellos se estudiarán de forma integrada características del suelo, la vegetación, la ganadería, el paisaje y otras variables ambientales. Esta información permitirá entender mejor cómo se relacionan las condiciones de cada lugar, los sistemas de aprovechamiento y el estado de sus elementos naturales y culturales.

La propuesta parte de una idea muy presente en ambos proyectos: el paisaje no es solo el fondo sobre el que vivimos. Es el resultado de una relación continuada entre las personas y el medio, y en él se reconocen la biodiversidad, las formas de producción, el patrimonio, la identidad y la calidad de vida de las comunidades. Comprender esa relación es esencial para conservar la conectividad ecológica y también para mantener los servicios ecosistémicos de los que dependen las poblaciones rurales y urbanas.

La continuidad entre OET_DURIUS y OETERRA permitirá disponer de una visión cada vez más completa de la infraestructura verde del Duero-Douro. La estrategia aporta el marco de diagnóstico, priorización y acción; el Observatorio reúne los indicadores para apoyarlo; y la red de seguimiento incorpora la mirada detallada del territorio. Juntos, estos instrumentos quieren ayudar a construir una planificación de futuro que proteja la biodiversidad, refuerce la conectividad ecológica y mantenga los valores ambientales y culturales que hacen singular a este espacio compartido.