El estudio realizado por la Universidad de Salamanca, en el marco del proyecto OET Durius, analiza cómo el cambio demográfico está acelerando el abandono rural en la Península Ibérica.
La Península Ibérica vive una transformación silenciosa pero profunda: la baja natalidad, el envejecimiento y la migración interna están vaciando las áreas rurales mientras concentran población en corredores urbanos y zonas costeras. Este desplazamiento demográfico no solo altera el mapa humano, sino también la gestión del territorio. Donde la población crece, se intensifica la urbanización y la actividad agraria; donde cae, se abandona el manejo tradicional.
El abandono agrario se ha convertido en un motor clave de este cambio, con impactos directos sobre paisajes culturales y ecosistemas. La despoblación rural provoca el cese de cultivos y la desaparición del mosaico agroforestal, generando efectos mixtos: en algunos casos, la naturaleza recupera cobertura leñosa; en otros, se pierden hábitats abiertos de alto valor ecológico.

Figura 1: Representación del índice de envejecimiento a nivel nacional para el año 2011. Se puede observar cómo las grandes zonas urbanas presentan una edad media inferior y mayor población respecto a las zonas rurales. Fuente: IGN, Instituto Geográfico Nacional www.ign.es (consultado en Julio de 2025)
Factores clave del cambio demográfico:
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- Envejecimiento poblacional: aumento de la edad media y reducción de jóvenes.
- Baja densidad de población: menos habitantes por territorio, pérdida de servicios.
- Masculinización: mayor proporción de hombres, ligada a la economía agraria.
Estos fenómenos forman un bucle: la falta de servicios y oportunidades impulsa la emigración, especialmente de jóvenes y mujeres, lo que agrava la despoblación.
En el corredor Duero-Douro, la densidad poblacional ha disminuido drásticamente, con una masculinización creciente y una edad media cada vez más alta. España sufrió un éxodo rural intenso desde los años 50, mientras que Portugal lo experimentó más tarde y de forma gradual, aunque hoy la tendencia se acelera.

Figura 2: Relaciones entre el medio rural y el medio urbano, y sus efectos asociados con la despoblación. Fuente: elaboración propia