El Valle del Duero, ubicado en el noroeste de la península ibérica, es un ejemplo perfecto de los ecosistemas dinámicos y complejos descritos en el texto. Este valle alberga una rica diversidad de vida, influenciada por el régimen hídrico del río Duero y sus afluentes. Los peces, invertebrados, anfibios, reptiles, aves y mamíferos encuentran su hogar en estos ecosistemas acuáticos y ribereños. Sin embargo, al igual que en otros ríos, los tramos medios y bajos del Duero están afectados por la regulación de caudales, presas, contaminación y la introducción de especies exótica.
Habitantes de los ríos
Los ríos y arroyos son ecosistemas dinámicos y complejos que albergan una rica diversidad de vida, condicionada por el régimen hídrico de los mismos. Estos ecosistemas incluyen tanto el medio acuático, que es la masa de agua del río, como el medio terrestre contiguo, conocido como la ribera.
Los peces son quizás los habitantes más típicos de los ríos, pero existen numerosas especies vinculados a ellos, como invertebrados, anfibios, reptiles, aves y mamíferos.
Estos medios se encuentran fuertemente alterados, especialmente en sus tramos medios y bajos, debido a la regulación de sus caudales, las innumerables presas, azudes y otros obstáculos trasversales, la contaminación de sus aguas, el mal estado de conservación de sus bosques ribereños y la introducción de especies exóticas.
- Nutria (Lutra lutra): mustélido acuático de gran tamaño y cuerpo fusiforme y alargado. Cabeza ancha y aplanada y cola robusta y gruesa; extremidades cortas con membranas interdigitales. Pelaje espeso castaño o pardo con mancha clara en pecho y garganta.
Habita ríos, humedales y embalses, pudiendo desplazarse tierra adentro, alimentándose fundamentalmente de especies acuáticas, como crustáceos (cangrejos de río principalmente), peces, anfibios y reptiles, incluso pequeños mamíferos y aves que captura en el agua o en las riberas.
Especie escasa hasta los años 80 del siglo XX debido a su persecución directa y a la mala calidad de las aguas de muchos ríos y escasa disponibilidad de presas, ha presentado uno de los procesos de recuperación más llamativos de la fauna europea, estando actualmente presente en casi toda las masas de agua dulce de la península ibérica, desde la costa, hasta aguas de alta montaña, siempre que haya suficiente disponibilidad de alimento.
- Boga del Duero (Pseudochondrostoma duriense): ciprínido autóctono del noroeste ibérico, presente en las cuencas del Duero, Miño – Sil y otras menores de Galicia.
Habitual de los tramos medios de los ríos, donde es una especie gregaria especialmente en la migración pre reproductora aguas arriba. Durante la freza, entre los meses de abril y junio, los machos presentan numerosos, pero pequeños, tubérculos nupciales por todo el cuerpo.
Una de sus características morfológicas más llamativas es su apertura bucal infera y recta, con un labio inferior grueso que presenta una lámina córnea. El cuerpo suele estar pigmentado con pequeñas manchas negras, más evidentes en las poblaciones portuguesas y gallegas.
Su dieta es omnívora, alimentándose principalmente de vegetación, aunque en ocasiones come invertebrados y detritos.
- Barbo común (Luciobarbus bocagei): ciprínido autóctono del centro oeste ibérico, presente en las cuencas de los ríos Tajo, Duero, Voga y Mondego.
Es una especie típica del tramo medio de los ríos, con corrientes lentas y aguas profundas, ocupando sus fondos, normalmente limosos. En cambio, en primavera, durante la época de freza, los barbos remontan los ríos hacia zonas altas de corriente más rápida y suelo pedregoso.
Los ejemplares jóvenes son gregarios, mientras que los adultos se vuelven solitarios.
Es uno de los peces de mayor tamaño de nuestros ríos, pudiendo alcanzar hasta un metro de longitud. Su cuerpo es fusiforme y algo comprimido lateralmente, de color más o menos uniforme que se aclara de lomo a vientre, con variación individual: tonos grisáceos, parduzcos y verdosos. Los individuos jóvenes presentan motas oscuras.
Su dieta es omnívora, alimentándose tanto de invertebrados acuáticos, como de algas y detritus del fondo.